miércoles, diciembre 10

Crónicas Espeluznantes

Vivo en un pueblo pequeño dónde difícilmente llegará algún día cualquier tipo de festival cultural como El Cervantino, La Feria de San Marcos, el Vive Latino, el Manifest, el Zerofest, La FeNaZa, El Carnaval de Veracruz o de Mazatlán, el Festival Internacional de Cine de Morelia, o ya de perdis, la entrega de los premios Ritmosón o los TV y Novelas... Puedes viajar como dos horas y disfrutar de las Fiestas de Octubre, de la Muestra Internacional de Cine de Guadalajara, el Encuentro Internacional del Mariachi, de la Feria Internacional del Libro, el Festival X-Tremo, el Motorokr Fest, los MTV latinos u otras cosas más o menos aburridas.

Pero aquí, en el pueblo… sólo hay las fiestas patronales. (también un simbólico carnaval, pero ps obviamente no comparable con los de Nueva Orléans, Río de Janeiro o Venecia) Y las fiestas patronales de los pueblos vecinos son en fechas cercanas. Por este rumbo, ocurren precisamente a lo largo de agosto, septiembre y octubre la fiesta de Oquinahua (no es la localidad que produce el milagrosísimo calcio de coral), San Narcos (pueblo cuasifantasma aún más jodido que el Pueblo Poco Aspiracional), Mafialena (pueblito cuya única gracia es ser atravesado por una carretera federal y contar con un Hospital Regional), San Sebas (otrora portentosa hacienda, actualmente casco abandonado de cien habitantes), San Juan de Letrán Espinosa de los Monteros, quien ostenta en su parroquia como patrona a una de las vírgenes cuatrillizas hechas de caña. (La de Talpa, la de Zapopan, la de San Juan de los Lagos y estotra) y desde luego las del Pueblo Poco Aspiracional desde donde se transmite ésta, su señal, mucho más simpática que las ondas de alegría.

El caso es que es costumbre que los habitantes se trasladen de sus localidades hasta la que está celebrando en ese momento la fiesta patronal, se pongan bien persas y regresen a sus hogares, actividad poco segura pero muy popular.
Explicado el pedo, voy con el relato.
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Corría el año de 2004 cuando unos chavales de PPA se dirigían a la fiesta en San Narcos. El temporal dejaba sentir su fuerza por entonces y la carretera estaba bastante defectuosa, porque primero los camiones cañeros que laboran por la zona se la acaban durante la zafra, y después porque la lluvia se empecina en hacer hoyos en el chapopote. Las carreteras de la región Valles son peligrosas todo el año. Cuando no hay cañeros, está lloviendo. Estos chavos llegaron a la fiesta, todos tenían entre 20 y 25 años. Eran seis. Entre chistes, recordaban el accidente que en 2000, y durante las fiestas de Mafialena, le había costado la vida a cinco morros oquinahuenses. Sólo uno había sobrevivido, y ese afortunado se encontraba frente a ellos, completamente borracho, bailando con una señora gorda. El sobreviviente tendría entonces unos 27 años. Uno de ellos comentó la extrema delgadez del sujeto, y otro le aclaró lo que supo gracias a los chismes de pueblo.

“Es que cuando chocaron, se le reventó sabe que madres adentro y quedó diabético” dijo mientras se bebía su cerveza.

“Nel, quedó diabético del susto, no se le reventó nada, no mames, si algo se te revienta te mueres” reviró otro rascándose la ingle.

“Ps mi jefa dice que quedó loco de ver que todos sus compas se mataron y nomás el quedó vivo, que le dio como culpa porque él iba manejando, además de los que iban con él, se chingaron a uno que iba por el camino” agregó un tercero al momento que carraspeaba y escupía.

Todos rieron.

La fiesta terminó como a las 3 AM y todos se encontraron otra vez en el Cutlass 1988 en el que se regresarían a PPA. El menos borracho se ofreció para conducir. No era ni el dueño del carro ni el mejor chofer.

Una vez saliendo de San Narcos y fuera del alcance del alumbrado público, la luna no servía de mucho, y el Cutlass estaba tuerto. Aún así, le pisaron porque ya era tarde y sus respectivas jefas los iban a regañar.

Antes de llegar a Oquinahua, distinguieron a lo lejos lo que les pareció una silueta humana caminando en el mismo sentido que ellos. Creyendo que se trataba de algún borrachín o de un vagabundo, hicieron sonar el claxon mientras le gritaban ocurrencias. El sujeto volteó la mirada hacia los colegas al escuchar el claxon, y lo que vieron los chicos los horrorizó. Un espectro pálido de ojos centelleantes enmarcados por tenebrosas ojeras. El conductor perdió el control del carro, atropellaron al espectro y el auto volcó al llegar a la cuneta. Todos iban ebrios. Todos murieron, menos el que había mencionado que el sobreviviente no era diabético, sino que estaba loco.

Las investigaciones arrojaron muchas respuestas. Uno de los muchachos y el atropellado murieron instantáneamente al momento del impacto. Otro de ellos, se proyectó fuera del vehículo y golpeó la cabeza contra unas rocas en el suelo. Otro se ahogó con su propia sangre porque el parabrisas le abrió la tráquea. Otro murió mientras llegaba la ayuda, que tardó casi dos horas en llegar al lugar y otro más murió en el hospital un par de días después entre delirios. Aseguraba que quien se les había atravesado era alguno de los morros muertos cuatro años atrás.

Las investigaciones también demostraron que el sujeto que murió en el hospital no estaba completamente equivocado. El atropellado estuvo en el accidente anterior, pero no murió sino hasta el de esa noche. Habían matado al sobreviviente, quien regresaba caminando de San Narcos a Oquinahua.

El muchacho que no murió, estuvo en el hospital varias semanas, una contusión profunda de abdomen, ruptura de vísceras abdominales, traumatismo cráneo-encefálico, diversas fracturas. Casi cuatro meses después fue dado de alta. Tenía que aplicarse insulina todos los días y se volvió bastante retraído. Perdió casi la mitad de su peso en tres años, y un par de lagunas oscuras le aparecieron bajo los ojos hundidos en sus cuencas. Pareció no perder el interés por las fiestas patronales de los alrededores, hasta octubre pasado, cuando murió arrollado por un Topaz 1992 cuando regresaba caminando de san Juan de Letrán Espinoza de los Monteros rumbo a PPA. Su madre comentó lo injusto de la muerte de su hijo, apenas cumpliría 28 años este mes.

En el Topaz viajaban seis jóvenes. Todos murieron en el acto, excepto uno, de 24 años que se encuentra hospitalizado. A casi dos meses del accidente, está estable aunque ayer, tuvieron que extirparle el páncreas.

jueves, noviembre 20

Échame a mi la culpa... (de lo que no pasa)

“La revolución es un sueño que se debe abandonar a los treinta años”

Esta desoladora oración mana de los labios del caficultor vecino de Catemaco, pero de origen alemán, don Felipe Kelsen, abuelo de Laura Díaz, ante la pregunta de la pequeña Laura indagando por el significado de “Revolución”. Todo esto ocurre dentro de la trama de la novela “Los Años Con Laura Díaz” del (de pie) maestro Carlos Fuentes, quien por cierto celebra sus ochenta otoños con magno festejo culturoso con la UNAM, el canal Once y hasta una despistadísima Josefina Vázquez Quierodenmenecesito, secretaria de educación pública, quien no tuvo reparos en confundir al ilustrísimo celebrado con Octavio Paz, que, a diferencia de Fuentes, ostenta un premio Nobel entre sus logros.
Y Fuentes, a diferencia de Paz, ostenta vida; y no sólo haciendo alusión a la cadavérica situación de Octavio, sino al pensamiento lúcido y creativo que todavía presume el señor Fuentes. Ya acabé de leer “La Voluntad Y La Fortuna”, y aunque se extraña lo clavadísimo y profundo de obras anteriores como la que celebra su trigésimo aniversario, “La Región Más Transparente” obra maestra y ópera prima (como “Reservoir Dogs” de Quentin Tarantino), la nueva novela tiene, respetando el estilo del maestro un ambiente menos tenebroso, una textura más fresca y ligera. Como si Fuentes adaptara su obra a los tiempos modernos de liviandad y nihilismo sinsentido. Casi casi como si fuera un “Carlos Fuentes for dummies”. Las referencias socioculturales (que no faltan a lo largo de toda su obra) cambian radicalmente y en vez de encontrarnos a Cole Porter o a Greta Garbo, nos encontramos a Gael García y a Gloria Trevi. Posmodernismo con alusiòn a los emos, a las telecomunicaciones y hasta a el iPhone. Los personajes, tan etéreos e impersonales como siempre. Lucha Zapata y Antigua Concepción muy en la onda de Ixca Cienfuegos y Teódula Moctezuma, de la ceiba espinosa, etc. Aunque, no debe tomarse a pie juntillas lo de “Fuentes for dummies” ya que “La Voluntad y la Fortuna” retoma continuamente elementos de anteriores novelas.

Lucha Zapata es una mujer (bella, pero peligrosa) atormentada, amorosa y apasionada, aparentemente sin pasado que es arrestada en un aeropuerto por pretender volar una avioneta despegando de una pista reservada a un jet privado. La situación y el nombre de la mujer no pudieron ser más alusivos. Lucha Zapata es una personificación de la Revolución.

La Revolución Mexicana (que más que un movimiento organizado, resultó ser una concatenación de chiripas, de burros tocando la flauta, de gangas y de garbanzos de a libra) resulta bastante interesante históricamente porque es la primera y única vez en que ha habido un cambio radical en nuestro país. México no tiene historia belicosa moderna. Cuando el país perdió casi la mitad de su territorio, no fue mediante guerra. Hubo anexiones, donaciones, compra-ventas, y un sinfín de transacciones para no poder argumentar nunca “invasión”, “robo”, o “despojo”. Desde luego, con la venia del ejecutivo mexicano.
La batalla de Puebla es una cosa que da risa. Don Ignacio Zaragoza hasta aparece retratado en los billetes de a quinientos gracias a suertes, azares y buenaventuras. El regimiento francés que vino a México era pura resoca, soldados de la más baja ralea que abandonaron la misión en cuanto tuvieron oportunidad. Dirigentes incompetentes, armamento chafa, amebas en los intestinos de los franceses, venganza de Moctezuma. Napoleón no iba a enviar a su mejor tropa a perder el tiempo. El oficialismo magnificó la “hazaña” del miope Zaragoza. La intención de Francia nunca fue invadir. El Gral. Ignacio impidió, con muchos trabajos, que se cobraran unos croissants.
La Independencia de México debió haberse registrado en la historia más bien como la independencia de la iglesia mexicana. Los curas locales, llenos de rencor y de avaricia porque los purpurados eran asignados sólo a sacerdotes europeos, y porque los diezmos de los explotados tenían que reportarse en las cajas de la iglesia española, organizaron y financiaron la guerra de Independencia. Al fin y al cabo de la guerra, el poder seguía en manos de los mismos poderosos. Los españoles ricos se volvieron los mexicanos dueños del país. Los españoles pobres fueron igual o más apestados que los indios. Los curas seguían controlándolo todo.
El otro día, vi aparecer en la tele a Evo Morales, presidente de Bolivia. Y me pregunté cómo chingados acaba un país cediéndole las riendas de su destino a un vulgar pastor de llamas. Luego me acordé de Benito Juárez y me reconforté en el hecho de que él no cuidaba llamas, sino borregas. Pinche Benito manchado y pasado de chorizo. Después que un cura botijón y afeminado lo sacó de cuidar chivas (no confundir con “sacarlo de chiva”), le dio alimentos, le dio estudios, le dio carrera y seguramente hasta le dio placer, una vez que el Beno llegó a presidente, que se las hace de pedo a los curitas y a las monjas y les empieza a quitar todas sus propiedades, y les quita la administración de los panteones, de los registros civiles, de las universidades y de todo eso que se agandallaban los pastores no de ovejas, sino religiosos. La iglesia protesta y pide ayuda a sus coreligionarios europeos, pero pues aquellos estaban fresas ardidos y sentiditos por las mermas en los chiquihuites de las limosnas, así que se hicieron pendejos. Y por allá en Austria, los Hamburgo tenían al sobrino tarado de la familia que no sabían qué hacer con él, así que inmediatamente lo casaron con Carloca, lo empacaron y lo mandaron a México, diciéndole que iba a ser emperador. Acá, nomás llegó y todos se deslumbraron con el añil de su mirada y con su barba acartonada. Inmediatamente todos los güeritos (que dándoselas de políticamente correctos y para tratar de acallar un poco sus conciencias, habían permitido llegar al poder a semejante peladito como el que resultaba ser Juárez ) le hicieron la barba (¿más?) y lo vanagloriaron, sobre todo un tal Miguel Miramón y su compañero Tomás Mejía (que no son una sóla persona). El caso que el Beno se entera, y pues no le parece tal irrespeto a su bronceada autoridad, así que después de arduas batallas (algunas de las cuales peleó el también bronceadísimo Porfirio Díaz) que logra chingarse al pinche Maximiliano y se lo quebraron allá en el cerro de la Campana, y a la Carloca que se le van los chivos al cerro. (no los que cuidaba Juárez, sino que enloqueció, pues)
Poco tiempo después, pues resulta que el mismo general aquél que batalló a favor de Juárez en contra de los güeros Maximilianos llegó a presidente. Y pos que le gusta, y pos que se amacha, y pos que dura treinta años de presidente. Durante esos treinta años, se construyó la red ferroviaria de México casi tal cual se encuentra en nuestros días; México se convirtió en el primer productor de plata a nivel internacional y el país empezó a ser atractivo para los inversionistas extranjeros. Las tiendas de raya y los feudos se encontraban pimpantes. Los niños héroes fueron inventados para satisfacer el ego del presidente Díaz y celebrar una fiesta oficial el día de su cumpleaños. Don Pillo se enamoró de Francia, y llevó su obsesión por el país galo a las calles mismas de la ciudad. El Paseo de la Reforma, el palacio de Bellas Artes y los cientos de kioskos en todo el país, el Ángel de la independencia. Hasta se espolvoreaba la cara con harina de arroz para parecer güerito y decente ante la comunidad. En eso salen por ahí unos intelectuales revoltosos con que el pinche Díaz ya tiene muchos años en el poder, y que ya está bien Ruperto y pos que ora el bueno pa la presidencia es el mero chaparrito Francisco I. (de Indalecio) Madero (que a diferencia de Miramón y Mejía, es una sola persona). Aquí y sólo aquí es donde intervienen verdaderos revolucionarios en la historia de México. Y no hablo del violento Pancho Villa que cuando sus hombres les decían que preferían quedarse con sus familias que seguirlo, asesinaba a las mujeres y a los niños para que los hombres se unieran. Y no hablo tampoco del bigotón Zapata con su sombrero de Speedy González, quien se conformó con tomarse una foto en la silla del águila. Los dos fueron muertos, asegún dicen las malas lenguas, por Venustiano Carranza, el viejito barbas de chivo y lentes de John Lennon, al que en más de una ocasión se le oyó decir que “los obreros y los campesinos eran un mal necesario para la revolución”.
No hablo de ninguno de ellos. Y tampoco hablo de los campesinos arriados como vil ganado en pos del poder. Ni de Adelita a la que le valieron madres los hijos y los apás y carrillera al hombro se fue tras los regimientos. Ni de La Cucaracha, ni de la Guera González, ni de la China Hilaria ni de María Morales, ni de Juana Gallo. Ni de los obreros que se unieron a la causa porque no querían trabajar, porque querían tener sus propias fábricas, porque querían formar parte de la burguesía.
Hablo de aquellos revolucionarios de corazón, idealistas y románticos. Aquellos que no ganaban nada con el movimiento y aún así, lo apoyaron y lo promovieron. Aquellos que en verdad creían en un México justo con oportunidades iguales para todos. Y eran dos. Aquiles Serdán y José María Pino Suárez, quienes no abandonaron su sueño revolucionario a los treinta, y murieron creyendo en él.
La Revolución dio lugar al verdadero mestizaje. Los indios nacos y pobres que se encumbraron, amasaron nuevas fortunas colocándose en puntos estratégicos. Los ricos hacendados despojados de sus propiedades, empezaron de nuevo trabajando por primera vez en sus vidas.
Las hijas de los europeos víctimas de la expropiación, pronto buscaron, azuzadas por sus padres, casarse con aquél que antes les hacía los mandados, pero que ahora era el dueño del banco, el secretario de estado, el jefe de tal empresa. La fortuna se redistribuyó, para quedar concentrada igual que antes.
Como con cada movimiento, hubo a los que sólo les quedaron las anécdotas y los recuerdos de las andanzas de las batallas perdidas, de contar el mito de la supervivencia a los nietos. Hoy, ya todos muertos.
La generación viva actualmente en México no tiene el orgullo de poder decir (aunque sea circunstancialmente y por puritita chiripa): Yo construí un cambio en mi país. (y no mamen que votaron por Fox)
La riqueza está distribuida. Muy inequitativamente, pero lo está. Y será necesaria otra secuencia de altas traiciones, asesinatos y golpes de estado para volver a distribuirla. Pasarla de unas pocas manos, a unas cuantas menos. Así es y así ha sido siempre.
Seamos sinceros. No veremos una nueva revolución. Los héroes están extintos. Los asesinamos a todos.

domingo, octubre 26

No se puede vivir del amor...

…Quiero pedirte, Úrsula de mi vida, que me concedas el honor de mirar hasta el final de mis días al interior de tus hermosos ojos abismales, que me brindes la oportunidad de compartir el resto de nuestras vidas…

…Lo que pides es imposible, Adalid… Tú y yo somos muy diferentes, nunca podríamos estar juntos por el resto de nuestras vidas... Tu familia es izquierdista recalcitrante y la mía practica la derecha a ultranza…

No viviremos de política amor mío, dejemos las ideologías a un lado y acepta ser mi esposa, el amor que siento por ti es más grande que cualquier credo. Ni la misma familia tuya, y muchísimo menos la mía tienen el suficiente peso como para romper con los embelesos que me invaden al besar tu aterciopelado busto perfumado…

Pero mi familia es judía ortodoxa desde tiempos inmemoriales; la tuya, católica fanática. Nuestro amor es imposible…

Yo sólo creo en la fuerza con la que juntos combatiremos al universo, contra viento y marea, derribando murallas y superaremos obstáculos juntos, Dios al final se pondrá de nuestro lado, porque dios no puede oponerse al más puro y eterno sentimiento, seremos una sola alma elevándose encima de dios mismo, con el viento a favor…

Adalid, eres un hombre de mundo, inteligente, visionario y millonario; y yo, una simple chica humilde y materialista de un pueblo pequeño. ¿Cómo me llevarás a tus elevados horizontes sin que te avergüence?

Yo te enseñaré, Úrsula de mi vida, recorreremos el planeta de la mano y seremos la envidia de todos, hermosa de mi corazón, sin mirar hacia arriba o hacia abajo, sino siempre con la mirada fija en lontananza, viviremos tú para mí, yo para ti, sin que lo que pase a nuestro alrededor empañe nuestro estado sublime…

No puedo Adalid, no puedo seguir engañándote de esa manera… No soy una doncella, tengo dos hijos pequeños, mi esposo me abandonó hace cuatro años…

Sinceramente me has sorprendido, preciosa… pero, dulce miel que embebe mis tejidos, ¡no me importa! yo seré padre para esos niños inocentes que no son culpables de nada, como tampoco lo eres tú, tierno capullo de alhelí, y además llevan el néctar tuyo impregnado en la sangre, criaremos juntos a tus hijos y a nuestros hijos, amada mía…

Es que, cariñito azucarado que sabe a bombón, no sé cómo decirlo… Durante mi último embarazo, algo salió mal… Tuvieron que extirparme el útero… No podré darte hijos, amorcito consentido de mi corazón…

Me has dado un duro golpe, adoración de mis adoraciones. Sin embargo, mi devoción hacia ti es mayor. Te amo fervorosamente, concédeme el erótico y hedonista placer de tomar parte de tu existencia, aunque no tengamos prole en la cual volcar los amores que desbordaremos, me será suficiente con respirar el acre olor orgánico que exhalas...

Adalid, dios ha bendecido mi vida al ponerte en mi camino, no lloro de tristeza ni de amargura, sino de pura felicidad… ¡acepto!

Me has hecho el hombre más feliz del universo, compartirás conmigo tu candor, tu risa, tu figura de Cibeles, tu aroma de gardenias, tu silueta de estatua de marfil o de alabastro… Brindemos, amor de mis amores, reina de mi futuro y queridísima Úrsula, porque nuestras penas se verán culminadas por un orgasmo infinito de deleite y voluptuosidad… de comprensión y mutuo apoyo, del más límpido y terso amor… Brindemos con champaña para celebrar este glorioso momento…
Amado Adalid, yo no bebo alcohol… celebremos de otra manera…
(inserte aquí efecto de tornamesa chafeando)
¿Qué? Mira morra, ¿pa'qué nos hacemos pendejos? La neta no creo que esto funcione, mejor ahí la dejamos…

miércoles, octubre 22

Invitaciòn



Día Del Médico, Fiestas en PPA, Ingreso a la Residencia...

Escoja el motivo de su preferencia y acompañe al H. Cirujano Cienfuegos en la magna peda a desarrollarse el pròximo 25 de octubre en las instalaciones del rancho "El Aiden", para proseguir la maldita borrachera en la plaza principal de Pueblo Poco Aspiracional.

O mejor aùn, no escoja ningùn motivo, y acuda sólo por el simple y llano placer del pinche puto buey desmadre...

Se agradece de antemano su asistencia.

A continuaciòn, se anexa croquis para que dirija sus pasos con singular alegrìa e irregular desparpajo a tan emotivo acontecimiento.





(Prometo actualizarlo y detallarlo para la pròxima vez)


ya neta... deje su correo y se le harà llegar el de a devis...

sábado, octubre 11

Sin Tìtulo

Sòlo para informar...

El Ex-Conde Cienfuegos Ha Muerto

A partir de hoy, administrarà este, su blog de confianza,

el H. Cirujano Cienfuegos

Ahi se ven...


Se reciben felicitaciones en los comentarios y en la c-box...